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A la humanidad le costó cientos de miles de años alcanzar la cifra de 1.000 millones de habitantes, pero logró multiplicarla siete veces en solo 200 años. Hoy somos más de 7.000 millones de personas y se espera que esta cifra llegue a los 8.000 para el 2022, una cifra que puede parecer abrumadora pero en realidad es la oportunidad perfecta para reflexionar sobre este fenómeno que nos afecta a todas y todos en términos de calidad y esperanza de vida, fenómenos sociales sociales y cambio climático.

¿Por qué sucede esto? La respuesta corta: cada vez vivimos más y somos más. La respuesta larga: ¡Vamos a verla!

¿Qué es el crecimiento demográfico?

Como te mencionamos, en tan solo 200 años la humanidad pasó de 1.000 a 7.0000 millones de habitantes, pero tal vez esta cifra tan amplia no es suficiente para entender el fenómeno.

Según datos de las Naciones Unidas, la población mundial se triplicó entre 1950 y 2020, alcanzando la máxima tasa de crecimiento entre 1965 y 1970 con el 2,1% anual. Sin embargo, esta cifra ha disminuido en los últimos años y el promedio de las últimas dos décadas se estableció en 1,2%.

Estas tendencias se ven afectadas principalmente por el momento histórico que se esté viviendo, factores como el desarrollo industrial, la urbanización y las migraciones masivas han sido fundamentales para que la tasa de crecimiento de la población aumente o disminuya. Por ejemplo, durante las dos guerras mundiales la cifra bajó considerablemente, pero aumentó tras finalizar el conflicto en el periodo que se conoce como “Baby boom”. Para que te hagas una idea: a principios de la década de los 70 se calculaba que una mujer tenía un promedio de 4,5 hijos, en 2015 esta cifra disminuyó hasta los 2,5.

La esperanza de vida y el cambio climático

Ahora bien, hay otro elemento muy importante a la hora de hablar sobre el crecimiento de la población y es el de la esperanza de vida. En términos simples, esta cifra surge a partir de la diferencia entre el número de nacimientos y el de fallecimientos por año.

Ya entendimos el de nacimientos, ahora tenemos que ver qué sucede con los fallecimientos. Si bien esta cifra también se puede ver afectada por fenómenos fuera del control del ser humano como guerras o epidemias, tiene que ver más con la calidad de vida de las personas y las herramientas con las que cuentan para sobrevivir.

Por ejemplo: se estima que en la Grecia antigua la esperanza de vida no superaba los 30 años, mientras que, según datos del Banco Mundial, para la década de 1960 el ser humano en promedio vivía hasta los 53 años. ¡Hoy ya alcanza los 73!

Incluso, se calcula que en la actualidad viven alrededor de medio millón de personas mayores de 100 años y, según un informe del instituto de investigación Pew Research Center, el 2050 podríamos alcanzar la cifra de 3,7 millones de centenarios vivos.

Aquí aparece una gran problemática: cada vez somos más y el estilo de vida que llevamos los seres humanos desde la modernidad nos hace pedirle más y más a la Tierra, pero esto ya no es posible. Según cifras de las Naciones Unidas la sociedad actualmente necesita consumir los recursos de 1,6 ‘tierras’, esto ha causado que nuestro planeta no pueda mantener sus ciclos regenerativos y nos tengamos que enfrentar a problemáticas como el cambio climático y la crisis ambiental.

Y no se trata simplemente de un iceberg que vemos derretirse por televisión o un incendio al otro lado del mundo, son fenómenos que nos afectan a todos y todas en nuestro contexto inmediato e incluso pueden tener una repercusión en las tasas de esperanza de vida alrededor del mundo.

Los griegos, por ejemplo, no contaban con las herramientas tecnológicas ni la infraestructura que existe hoy en día para cuidar la salud de los seres humanos; era imposible pensar en algo como las vacunas o los centros médicos de alta tecnología que conocemos hoy. Pero… ¿Sabías que aproximadamente un 67% de las instalaciones de atención médica de nuestro continente están ubicadas en áreas proclives a desastres naturales? De la misma manera, según la Organización Panamericana de la Salud, los cambios en los sistemas naturales contribuyen al aumento de enfermedades respiratorias o transmitidas por los alimentos del agua, entre otros.

Con la vista al frente

Entonces ya tenemos claro que cada vez somos más porque las tasas de natalidad van creciendo y al mismo tiempo la esperanza de vida se amplía. Ahora viene la pregunta: ¿Esto es bueno o malo?

Afortunadamente la situación no se retringe a ser blanco o negro, algunos podrían decir que el cambio climático es un claro ejemplo de lo negativo de esta situación, pero en realidad es una oportunidad para cambiar nuestra forma de entender la vida, restaurar nuestra relación con la naturaleza y reducir las brechas que nos separan.

La descarbonización es uno de los primeros pasos para lograr este objetivo. Si logramos mantener el aumento de la temperatura de la tierra por debajo de 1,5°C estaremos dando el primer paso para construir un futuro sostenible y sustentable en que todas las personas puedan tener condiciones dignas.

Si quieres saber más sobre los distintos esfuerzos que se adelantan en Colombia y el resto del mundo para construir un mejor futuro te invitamos a que visites nuestro sitio web.

Desde el proyecto Camino Hacia Carbono Neutral, financiado por UK Pact y liderado por las organizaciones OpEPA y Climate Reality América Latina en alianza con la Procuraduría General de la Nación, se busca construir lazos y así conectar a las instituciones y a la sociedad civil con alternativas y soluciones frente a la crisis climática.

Durante su gestión, el proyecto ha participado activamente para entablar conversaciones con gobernantes, ciudadanía, sector privado y periodistas, con el objetivo de brindarles herramientas que permitan incluir la descarbonización como parte de los planes y narrativas adelantadas, y así construir comunidades resilientes a la crisis.

Si deseas conocer más sobre el proyecto y las alternativas que puedes tomar frente al cambio climático y la preservación del medio ambiente, ingresa a nuestro sitio web y explora las acciones que cuentan con un alto potencial de éxito en la mitigación de la crisis.

¡Conócenos!

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